Competencias, innovación y liderazgo en Farmacia y Bioquímica
Los días 17 y 18 de abril, la ciudad de Córdoba fue sede de un encuentro organizado por la Academia Nacional de Farmacia y Bioquímica junto con Sinergia, el centro de capacitación farmacéutica de Roemmers. Participaron estudiantes y autoridades de nueve facultades argentinas que dictan las carreras de Farmacia y Bioquímica, con el propósito de reflexionar sobre los desafíos presentes y futuros de ambas profesiones.
Durante la primera jornada, los representantes académicos intercambiaron experiencias y debatieron aspectos vinculados con la formación de grado. El segundo día estuvo dedicado a exposiciones sobre los diversos ámbitos de desempeño profesional, incluyendo la industria farmacéutica, la clínica, el control de calidad, la investigación, la salud pública, la biotecnología y la industria alimentaria. Las presentaciones fueron seguidas por mesas de diálogo que promovieron el intercambio directo entre especialistas y estudiantes.
Uno de los temas centrales fue la transición entre la formación universitaria y el ejercicio profesional. Se destacó la importancia de fortalecer competencias transversales como el trabajo en equipo, la comunicación efectiva y el liderazgo, consideradas esenciales en un sistema científico y sanitario cada vez más complejo e interdisciplinario.
Las exposiciones mostraron la notable expansión de los campos de acción de ambas profesiones. El bioquímico participa hoy en áreas que abarcan desde la biología molecular, la genética y la biotecnología hasta la bioinformática, el análisis de grandes volúmenes de datos y la medicina de precisión. Por su parte, el farmacéutico desempeña un papel clave tanto en la atención clínica y el seguimiento terapéutico de los pacientes como en la industria farmacéutica, donde interviene en producción, calidad, asuntos regulatorios, farmacovigilancia e innovación.
Asimismo, se analizó el impacto de la digitalización, la automatización y la inteligencia artificial sobre la práctica profesional. Estas tecnologías están transformando profundamente los laboratorios y los sistemas de atención sanitaria, permitiendo optimizar procesos y desarrollar terapias más personalizadas. Sin embargo, los participantes coincidieron en que el avance tecnológico requiere siempre la supervisión y el criterio del profesional, responsable de garantizar el uso ético de las herramientas digitales, la confiabilidad de los resultados y la protección de los datos.
El encuentro concluyó reafirmando que la formación de los futuros farmacéuticos y bioquímicos no termina en el aula, sino que se enriquece mediante el intercambio de experiencias, el debate y la reflexión conjunta sobre los desafíos que plantea una ciencia en permanente transformación.
La Academia Nacional de Farmacia y Bioquímica expresa su reconocimiento a Sinergia–Roemmers y a las facultades participantes por su compromiso con esta iniciativa.
Acad. Jean P. Rossi
